Tus ALEXAH están diseñados para acompañarte mucho tiempo. La mayoría están fabricados en acero inoxidable hipoalergénico, un material resistente y perfecto para el día a día. Pero resistente no significa indestructible: unos pequeños cuidados pueden hacer muchísimo para que sigan bonitos durante años.
Perfume primero. ALEXAH después.
Perfúmate, ponte tus cremas y maquillaje y deja la joya para el final. Evitarás que los cosméticos se acumulen sobre su superficie.
¿Se pueden mojar las joyas de acero?
El acero resiste muy bien la humedad, pero yo evitaría el contacto frecuente con cloro, agua salada y productos químicos. Y todavía más si tu ALEXAH lleva piedras naturales, esmaltes, resinas o cordones.
¿Cómo se cuidan y se limpian las joyas de acero?
Muy fácil: para el mantenimiento habitual, un paño suave, limpio y seco es suficiente para retirar restos de grasa, sudor o maquillaje. Nada de productos abrasivos ni experimentos raros.
Para entrenar, mejor sin ellas.
Sudor, golpes y roce constante pueden acelerar el desgaste. Lo mismo ocurre en piscina, playa o spa: si puedes quitártelas antes, mejor.
Y cuando no las lleves, guárdalas bien.
Utiliza su bolsita o estuche y evita que las piezas estén continuamente rozándose entre ellas. Tus cadenas —y tus cinco minutos intentando desenredarlas— también te lo agradecerán.
No quiero que guardes tus ALEXAH en un cajón esperando una ocasión especial. Quiero que te los pongas muchísimo.Estos son solo pequeños trucos para que puedas hacerlo durante mucho más tiempo.
Y si algún día tienes dudas o tu joya necesita una revisión, escríbeme. Para eso también estoy.
PALABRA DE ALEXAH.